Allá voy,
contra viento y marea.
Otra vez,
una la misma pelea.
Ni siquiera, se si vale la pena,
pero tengo ganas de probar,
si la suerte me va a acompañar,
de una puta vez, o si es un mito más.
Acá estoy,
me agarrás despeinado.
Estos son,
mis tesoros guardados.
Una flor, un buen vino picado,
un saquito de té que está usado,
un impuesto de amor,
del que estube siempre exento hasta hoy.
Y aunque sé, que puedo estas sin vos,
¿Cómo hacer que quiera estar sin vos?
Me perdí,
creo que andaba pensando.
Me encontré,
por algún lado dudando.
Si es por mi,
si la vivo cagando,
si me voy al vestuario,
o si le tiro un cañó a esta soledad,
que pone la gamba fuerte y me puede quebrar.
No me ví,
me tomé por sorpresa.
Arranqué y bajé la cabeza.
Manejaba, un triciclo prestado,
me la puse contra una pared,
y ahora tengo un pedal en la mano,
el manubrio doblado,
me lastimé.
Y aunque sé que puedo estar sin vos,
¿Cómo hacer que quiera estar sin vos?
Corazón, es tan fácil quererte,
Con o sin razón,
no animo a perderte.
Si tu boca, respira cerveza,
si tu metro cincuenta y monedas,
desnudo sobre el colchón,
es poesía en carne viva,
es esta canción.
Y aunque sé que puedo estar sin vos,
¿Cómo hacer que quiera estar sin vos?.
Corazón, es tan fácil quererte.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Mujer noCturna
Aunque de sueño pueda matarme,
vas a temblar siempre en mi pecho.
Con tu vestido blanco de gala,
sos amuleto de noche desvelada,
zorrita embustera.
Manoseada por nenes y nenas,
luchando contra viento y marea.
De compañía celosa y envidiosa,
sos banquete de noche y de vela.
Y caras de piedra.
Burlando al corazón...
Contigo pan y cebolla.
Tu silueta es atrapante,
ojos no pueden negar tu dulzura.
Y es cansados de un ritmo firme,
tu intención no es matarles ni herirles,
Pero tal vez me abandones.
Te despedirás de vieja espero,
no olvidaré ni olvidarán los compañeros.
Calor y frío posan sin sentido,
¿Habrá sido: Amigo/ amiga, esposa o marido?
Burlando al corazón...
Contigo pan y cebolla.
Burlando al corazón.
vas a temblar siempre en mi pecho.
Con tu vestido blanco de gala,
sos amuleto de noche desvelada,
zorrita embustera.
Manoseada por nenes y nenas,
luchando contra viento y marea.
De compañía celosa y envidiosa,
sos banquete de noche y de vela.
Y caras de piedra.
Burlando al corazón...
Contigo pan y cebolla.
Tu silueta es atrapante,
ojos no pueden negar tu dulzura.
Y es cansados de un ritmo firme,
tu intención no es matarles ni herirles,
Pero tal vez me abandones.
Te despedirás de vieja espero,
no olvidaré ni olvidarán los compañeros.
Calor y frío posan sin sentido,
¿Habrá sido: Amigo/ amiga, esposa o marido?
Burlando al corazón...
Contigo pan y cebolla.
Burlando al corazón.
martes, 11 de noviembre de 2008
More than words.
Decir "te amo"
No son las palabras que quiero oír de ti
No es que quiera que tu
No lo digas, pero si solamente supieras
Cuán fácil, sería que me mostraras cómo te sientes.
Más que palabras, es todo lo que necesitas para hacerlo realidad
Luego, no tendrías que decir, que "te amo"
Porque yo ya lo sabría.
¿Qué harías tu, si mi corazón se rompiera en dos?
Más que palabras para mostrarte que siento
Que tu amor para mí es real
¿Qué dirías, si me guardara estas palabras?
Entonces no podrías hacer las cosas de otra forma
Simplemente diciendo "te amo"
Más que palabras...
Ahora que he intentado, hablarte y hacerte entender
Todo lo que tienes que hacer es cerrar tus ojos
Y solamente extender tu mano, y tocarme
Manténme cerca nunca me dejes ir
Más que palabras, es todo lo que necesité que me mostraras
Entonces no tendrías que decir, que "me amas"
Porque yo ya lo sabría.
Más que palabras...
Más que palabras...
No son las palabras que quiero oír de ti
No es que quiera que tu
No lo digas, pero si solamente supieras
Cuán fácil, sería que me mostraras cómo te sientes.
Más que palabras, es todo lo que necesitas para hacerlo realidad
Luego, no tendrías que decir, que "te amo"
Porque yo ya lo sabría.
¿Qué harías tu, si mi corazón se rompiera en dos?
Más que palabras para mostrarte que siento
Que tu amor para mí es real
¿Qué dirías, si me guardara estas palabras?
Entonces no podrías hacer las cosas de otra forma
Simplemente diciendo "te amo"
Más que palabras...
Ahora que he intentado, hablarte y hacerte entender
Todo lo que tienes que hacer es cerrar tus ojos
Y solamente extender tu mano, y tocarme
Manténme cerca nunca me dejes ir
Más que palabras, es todo lo que necesité que me mostraras
Entonces no tendrías que decir, que "me amas"
Porque yo ya lo sabría.
Más que palabras...
Más que palabras...
Puedo escrbir los versos más tristes esta noche.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda.
96 horas más-
Me estoy ahogando,
me ahogo, me afixio,
no puedo respirar.
Me falta el aire,
me faltan las ganas,
me falta la sonrisa.
Lloro, lloro, lloro
y en cada lágrima cae un pedazo de vos.
Se me quiebra la vos,
se me parte el corazón,
me duele el alma,
me duele el cuerpo,
me duelen los labios, porque los tuyos no están.
Me estoy muriendo,
muriendo de dolor,
me falta el sol,
me falta el calor,
me falta mi todo,
me faltás vos.
Te necesito tanto.
Te extraño tanto.
Te quiero tanto.
me ahogo, me afixio,
no puedo respirar.
Me falta el aire,
me faltan las ganas,
me falta la sonrisa.
Lloro, lloro, lloro
y en cada lágrima cae un pedazo de vos.
Se me quiebra la vos,
se me parte el corazón,
me duele el alma,
me duele el cuerpo,
me duelen los labios, porque los tuyos no están.
Me estoy muriendo,
muriendo de dolor,
me falta el sol,
me falta el calor,
me falta mi todo,
me faltás vos.
Te necesito tanto.
Te extraño tanto.
Te quiero tanto.
lunes, 10 de noviembre de 2008
aunQue me dueLa
No puedes ocultar, que lloras tu por él.
Que te volvió a fallar, no vino otra vez.
Se nota en tu mirada, por dentro estás vacía,
No dejes que ese hombre arruine así tu vida.
Tú tienes que saber, que él juega con tu amor.
Tú tienes que entender, no es bueno para vos.
Él dice serte fiel, se burla yo lo sé.
Tú tienes que saber, que él tiene su mujer.
Y aunque te duela sólo eres para él,
una cualquiera que reemplaza en la cama a la mujer,
que está en su corazón.
Y aunque te duela sólo eres para él,
un pasatiempo, un juguete en su vida, una amante más,
que anda a escondidas.
No puedes ocultar que ya no aguantas más,
las ganas de volver a encontrarte con él.
Y ahora que sabes bien, sólo te quedará,
llegar a conquistar, a ese hombre con placer.
Que te volvió a fallar, no vino otra vez.
Se nota en tu mirada, por dentro estás vacía,
No dejes que ese hombre arruine así tu vida.
Tú tienes que saber, que él juega con tu amor.
Tú tienes que entender, no es bueno para vos.
Él dice serte fiel, se burla yo lo sé.
Tú tienes que saber, que él tiene su mujer.
Y aunque te duela sólo eres para él,
una cualquiera que reemplaza en la cama a la mujer,
que está en su corazón.
Y aunque te duela sólo eres para él,
un pasatiempo, un juguete en su vida, una amante más,
que anda a escondidas.
No puedes ocultar que ya no aguantas más,
las ganas de volver a encontrarte con él.
Y ahora que sabes bien, sólo te quedará,
llegar a conquistar, a ese hombre con placer.
120 horas más.
Que los ruidos te perforen los dientes,
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue
a prosternarteante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar,
ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue
a prosternarteante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar,
ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
